Reto y Desafío en el Sistema de la Educación Superior en Panamá
Reto y Desafío en el Sistema de la
Educación Superior en Panamá
Reto y Desafío en el Sistema de la
Educación Superior en Panamá
Frente
a los desafíos provenientes de esta nueva era de la economía del conocimiento y
de la sociedad global, es importante conceptualizar las respuestas de las
instituciones de educación superior. Dado que los desafíos y retos de la
educación son constantes, por ende, la respuesta pedagógica estratégica que
hace la educación es tema de toda la vida y brinda a los educadores las
herramientas intelectuales que les ayuden a establecer este concepto tan
valioso como es aprender a aprender, y asociarse a los nuevos requerimientos
del mundo social y laboral, y a la expansión y obsolescencia del conocimiento.
Es
importante destacar la fuerte competencia profesional, sumado a los cambios tecnológicos y
la revolución de las comunicaciones impactan también en la educación superior,
la cual se enfrenta a grandes desafíos para mantenerse a la par con este
contexto cambiante.
La educación superior en
Panamá, de cara al siglo XXI, debe adaptarse al cambio y el futuro como propio
de su ser y quehacer. Para este trabajo vamos a detallar aspectos muy
importantes, que se entrelazan en un modelo dinámico en el que se desarrollan actualmente las
Instituciones de Educación Superior, activando grandes repercusiones sobre la
capacidad para cumplir con su función social. Esto exige brindar una atención
especial a los diversos procesos que estos ejecutan y a su gestión, lo cual
permite a su vez elevar la calidad de la planificación, la implementación y el
control de la estrategia institucional.
I.
RETOS DENTRO DEL PROCESO DE LA EDUCACIÓN
SUPERIOR
1.1 Cobertura
de Acceso al Sistema de Educación Superior.
La
garantía principal de la educación consiste en elevar el umbral de cobertura de
la educación, y que los resultados muestran que
para mejorar la cobertura se requiere que el estado, las entidades
públicas y privadas, y en su conjunto todos los grupos docente realicen un
trabajo de gestión escolar, además de la adecuación de los espacios escolares
en términos de adaptación física y vinculación con personal especializado para apoyo
de los docentes; con el objetivo de determinar una cobertura mayor del
50% de la población joven ubicada entre 18 y 25 años. Este fin lo han alcanzado
unos pocos países desarrollados; en América Latina el promedio todavía es menor
al 35% (según UNESCO, 2021).
En
las estadísticas de la Unesco, se examina que en el mundo el total de inscritos
en programas de Educación superior en año 2019 fue de 69 612 487 personas, de
los cuales 27 844 994 fueron hombres (40%) y 41 767 492 (60%) mujeres.
En
la actualidad representan el 49,9%, lo que significa que se ha superado la
diferencia de género en educación superior. El crecimiento en el número de
estudiantes matriculados, según el instituto de estadística de la Unesco, de
igual manera ha determinado un aumento sustancial en el número de profesores.
1.2 Abandono
del Sistema de Educación Superior
El
abandono es un aspecto que contrarresta la cobertura y que en Latinoamérica
sigue teniendo un impacto muy determinante. La deserción estudiantil es
considerada como el mayor flagelo de la educación superior en el mundo y es
causada por una multiplicidad de factores que afectan el cumplimiento de las
metas de eficiencia de la cobertura. Lo importante no es el porcentaje de
estudiantes que se matriculan en el sistema educativo sino los que realmente
culminan los estudios.
Este
flagelo participa tanto en los países ricos como a los pobres, aunque en
diferentes proporciones.
Las
circunstancias que operan como causantes de este fenómeno de alta deserción,
según nuestro análisis pasa aspectos estructurales, como la relación que se ha
logrado establecer con los sectores productivos, la pertinencia en los
programas de educación, por ultimo las condiciones sociales y económicas de la
población.
1.3 Cualidad
Para un sistema de educación superior en todas sus bases
existe un conjunto de propiedades inherentes que permite caracterizarla y
valorarla con respecto a las restantes de su cohorte.
Mientras
que los primeros puntos pretenden elevar la cantidad de estudiantes en el
sistema, el punto de cualidad o calidad espera que los sistemas de aprendizaje
y la capacidad de formación sean las más adecuadas para el desarrollo humano y
social. El reto en la actualidad es precisamente mantener un alto equilibrio
logrando elevar la cobertura, pero en óptimas condiciones de calidad. El
mejoramiento de la calidad es otra de las tendencias más notables en el
panorama universal de la educación. En un mundo más internacionalizado y
global, las condiciones de competitividad e intercambio exigen niveles de
equivalencia y estandarización de la educación.
La
tendencia de mejoramiento continuo de la educación garantiza obedecer con otros
retos, como la movilidad de estudiantes y profesores en el mundo, la
internacionalización de los currículos y la ampliación de fuentes y recursos de
financiación. En los transcursos de mejoramiento y estandarización de la
calidad cubren en la actualidad dimensiones más amplias que elevan la simple
homologación de procesos administrativos y organizacionales, para ser de orden
académico pedagógico y curricular. Se aprueba, por tanto, que la cultura de la
evaluación de la calidad es la tendencia y el ambiente que caracteriza a la
universidad actual.
La
tendencia en general es aumentar la calidad, pero sin que esta se establezca en
un factor de exclusión social, justo a que los sectores de población más pobres
tienen mayores dificultades para acceder a la educación superior, dada a la
baja calidad de educación recibida en la formación básica.
En
resumida, y dentro del análisis del proceso de las tendencias en educación
superior, el concepto de calidad está directamente asociado con los criterios
de filosofía educativa y de misión institucional, lo que también significa un
reto para establecer, mantener y consolidar su particularidad y su
individualidad. La calidad significa la capacidad de parecerse a los demás en
torno al cumplimiento de las metas generales de excelencia en sistemas de
aprendizaje social, pero en medio de la diferencia y de su particularidad, que
le permite a la institución ser cada vez más fiel a sí misma.
1.4 La
Colectividad del Conocimiento
El
conocimiento es el eje del incremento, principal motor de crecimiento
económico, de la revolución en innovación y desarrollo de nuevas tecnologías.
El conocimiento tiene una centralidad en todas las relaciones sociales, en la
estructura laboral, la demanda se agrupa cada vez con mayores niveles de
calificación y se atribuye cada vez más una mayor capacidad de emplear y usar
los conocimientos en los factores de transformación y en los procesos de
soluciones innovadoras en todos los campos de la actividad social y productiva.
La
mayor prioridad del conocimiento en la sociedad actual ha nacido en cambios
importantes en la función de las instituciones de educación; ya no son las
universidades las entidades que ejercen el monopolio de la función de formación
humana avanzada y en los procesos de investigación y producción de nuevos
conocimientos. Se han suscitado en el mundo instituciones gubernamentales y
privadas apoderadas en adelantar investigaciones con altos desarrollos en los
campos de la ciencia, la tecnología y la innovación, gracias a esto la
tendencia señala la necesidad de establecer mecanismos de alianza, intercambio
o movilidad no solo entre las instituciones de educación superior sino además
entre estas y los centros de investigación. Se requiere que las universidades
permitan una mayor apertura y flexibilidad en su oferta educativa y una
integración institucional con los sectores productivos y con el Estado. En consecuencia,
surgen nuevas tecnologías para apoyar los procesos de generación y distribución
del conocimiento, así como en las metodologías de enseñanza y comunicación en
general.
La
tendencia referida sobre la colectividad del conocimiento impone cambios en los
siguientes aspectos:
Ø
Se transforma la orientación pedagógica
con la renovación del proceso de enseñanza aprendizaje, siendo relevante sobre
todo en los aprendizajes y el desarrollo de competencias.
Ø Se
establece la necesidad global de formación por competencias en todas las áreas
del conocimiento, promoviendo que los procesos de formación y evaluación sean
homologados en cualquier país. Así, el conocimiento adquirido y la competencia
desarrollada tiene la misma validez en cualquier parte del mundo.
Ø Se
demuestra nuevas orientaciones educativas sustentadas en la articulación de las
cuatro funciones fundamentales: docencia, investigación y extensión e
internacionalización.
1.5 La
Aplicación de Herramientas Informáticas
Ciertamente,
en una sociedad sustentada en el conocimiento y el saber, los nuevos avances
tecnológicos propician y potencian los cambios cuantitativos y cualitativos en
el ámbito de la educación superior. Nuevas investigaciones y recientes
descubrimientos científicos ocupan un enlace dentro de los espacios educativos,
en su interacción están los laboratorios, maestros, investigadores, alumnos,
etcétera. La red es utilizada ampliamente en videoconferencias y para consultar
libros y revistas electrónicas, lo cual amplía enormemente la posibilidad de agilizar
la búsqueda de información y disponer de la misma. De igual modo, las
comunidades epistémicas se ligan ahora por esa globalización digital, creando
nuevas formas de comunicación académica, de carácter horizontal.
Por
otra parte, los avances tecnológicos aplicados al ámbito académico han aprobado
diseñar nuevas opciones educativas, en especial en términos de los avances en
la educación a distancia, modalidad que disminuye costos, permite un acceso
elevado a la enseñanza y diluye las fronteras entre instituciones educativas,
favoreciendo la apertura al conocimiento tanto al interior de las fronteras
nacionales como fuera de ellas. La educación a distancia no sólo incrementa día
a día su importancia, sino que también se reconceptualiza permanentemente.
A
futuro, se estima que el área de mayor crecimiento de la educación a distancia
sea la oferta de cursos por medio de programas computacionales que puedan ser
utilizados por los estudiantes en cualquier momento o lugar. A los actuales
avances tecnológicos se podrían incorporar sucesivas generaciones de nuevos
adelantos aplicados a la educación a distancia: sistemas que combinen internet
con telefonía móvil, incorporación en las redes móviles de sistemas de
enseñanza artificial, etcétera. De igual forma, el paso a cursos a distancia y,
más tarde, a carreras a distancia, implicará la posibilidad de desarrollar
programas de estudios interinstitucionales que accedan el intercambio académico
de miles de profesores y estudiantes, así como la posibilidad de matricularse
al mismo tiempo en asignaturas impartidas en cualquier universidad del mundo.
II.
APORTES PERSONALES
Desde
mi punto de vista las universidades deben estar preparadas para formar a
jóvenes que estén listos para entrar a un mundo laboral cada vez más demandante
y cambiante que exige innovación,
creatividad y pensamiento crítico. Hay una revolución en la educación
superior y un área muy importante que se
está examinando también es la de vocación.
Dicho
lo anterior, expreso una reflexión: ¿Hacia dónde se proyectan nuestros
egresados? Es una pregunta muy importante de gran análisis. Durante muchos años
no se ha cuestionado a la educación superior en Panamá. Es importante revisar
el proceso,
el fin y la vocación. Y examinar las destrezas que se necesitan formar en los
futuros profesionales.
III.
RECOMENDACIONES
o Incorporación
de Nuevas Tecnologías
La transformación
digital no puede estar alejadas de las
aulas, y mucho menos en las universidades. La tecnología debe de ser una
herramienta para acercar a los jóvenes al mundo real al que estarán en contacto
cuando egresen.
Ante
esto, es necesario el reconocimiento de los múltiples factores que intervienen
en el desempeño del docente, lo que afecta al rendimiento de sus estudiantes.
Esta es mi recomendación, que la tecnología no se vea aislada, no hecha para
muy pocos, sino que llega a convertirse en nuestra aliada en todo el proceso de
educación.
o El estudiante como eje Principal
Lo primero que debe cambiar para una educación moderna es colocar al
estudiante como el centro del aprendizaje. No preguntarnos como docentes “¿qué
es lo que voy a enseñar?”, sino, “¿qué es lo que mis alumnos van a aprender
hoy?” Este cambio de pensamiento puede hacer una gran diferencia, ya que de
esto dependerá la forma en que se diseñe el modelo de aprendizaje. Este nuevo diseño implica pasar de diseñar las actividades de
enseñanza a las de aprendizaje.
Para esto, es indispensable que los docentes de educación superior
tengan muy claro el objetivo que
deben alcanzar sus estudiantes y cómo lo van a evidenciar y qué recursos y/o
materiales serán los necesarios para lograr este objetivo de aprendizaje. De
esta manera, se le otorga la prioridad a la secuencia de actividades que debe
de seguir el estudiante, y la actividad del docente pasa a un segundo plano.
o
Establecer una
Gestión
Curricular
El
aumento de la demanda en educación superior llega acompañado de nuevas
exigencias. Los estudiantes esperan una formación ligada al mundo laboral y las
necesidades que esta demanda. Se espera una educación orientada a competencias generales
que reconozca y considere los problemas reales del contexto y esté adecuado a
las características de los estudiantes. ¿Cómo lograr esto? Mediante una
gestión efectiva de
un currículo acorde con estas demandas.
La
gestión curricular es la implementación efectiva de las políticas,
procedimientos y prácticas realizadas por el equipo (director y docentes) para
coordinar, monitorear y evaluar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Este
nuevo currículo debe considerar contenido que involucre a los estudiantes el
pensamiento crítico, la resolución de problemas, enfoques multidisciplinarios y
la colaboración. A través de esto, se logra que los estudiantes relacionen su
educación con situaciones del mundo real, empleando un aprendizaje basado
en proyectos,
desafíos y preguntas.
IV.
CONCLUSIONES
Me quedo con las palabras de Oppengeihmer, A (2018) “Las
Instituciones de Educación Superior comparten grandes retos como son la
generación de conocimientos, formación de profesionales integrales, competentes
y con valores, ofertas académicas más diversificadas y anexadas a la
investigación, compactando todo el proceso de internacionalización, desarrollo
de las tecnologías de la información, la comunicación y un sistema de
evaluación curricular participativo, junto con toda la comunidad universitaria
en la planificación institucional”.
Queda claro que la sociedad demanda capacidad reflexiva
rigurosa y crítica de la comunidad universitaria al describir sus finalidades
entablar compromisos. Las instituciones de la región latinoamericana esperan y
merecen mejores formas de gobierno, capaces de ayudar a las transformaciones demandadas
por los contextos globales.
Autor : Mgtr. Leonel Saavedra
Comentarios
Publicar un comentario